
En los quelonios (tortugas y galápagos), la epidermis que cubre la placa dérmica no se muda, sino que capas de células que contienen queratina se van añadiendo a la parte más profunda de la epidermis para formar las placas sobresalientes que cubren la dermis y forman el caparazón.
Durante la muda, la piel del lagarto es particularmente vulnerable a las heridas traumáticas y a la infección. Durante este periodo también aumenta la sensibilidad a los tóxicos.
1 comentario:
Mortal esta foto, el título y el comentario! No podia ser menos de ahí! Ven acá...hace mucho que no sé de Doña Romy, por donde Jumea?!
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